Para uno · no se sube nada

Calca, dibuja y aprende a dibujar

Primero calcas el dibujo para que la forma se te quede en la mano. Luego lo repites con la hoja en blanco. Y al final pones uno encima del otro y ves por dónde se fueron tus líneas de verdad.

Elige qué dibujar

Quince dibujos a línea, hechos para esta página. Empieza por lo fácil: lo que se practica es el trazo, no el tema.

15 dibujos hechos para esta página: ninguno está sacado de otro sitio.

O usa una imagen tuya

Cualquier imagen de este dispositivo sirve de guía: una foto, un boceto escaneado, el dibujo que estés copiando.

Tu imagen no sale de tu dispositivo. El navegador la abre directamente desde tus archivos y la pinta en esta página: en esta herramienta no hay subida de nada y no se envía nada a ningún sitio, tampoco la imagen que guardas al final.

Cómo se usa

  1. Cálcalo una vez

    Elige un dibujo y aparece bajo tu mano, tenue. Sigue las líneas y baja el deslizador para apagarlo según la forma te vaya sonando.

  2. Luego dibújalo sin nada debajo

    Cambia a dibujar sin calco y el original se va al lado. Calcar entrena la mano; dibujar mirando entrena el ojo, y solo lo segundo funciona ante una hoja en blanco.

  3. Pon uno encima del otro

    Tus líneas caen sobre el original, coloreadas según lo lejos que quedaron. Verde encima de la línea, amarillo a una línea de distancia, rojo en otra parte, y lo que no llegaste a dibujar también se marca.

Calcar es el calentamiento, no la clase

Seguir una línea le enseña a la mano cómo se siente el movimiento, pero nunca le pide al ojo que decida dónde va esa línea, y ante una hoja en blanco esa decisión es todo el trabajo. Calcar vale como primera mitad de una pareja: calcas la forma una vez y la vuelves a dibujar enseguida sin nada debajo.

Un porcentaje te dice cómo fue; la superposición te dice dónde fue. Casi todo el mundo se desvía siempre hacia el mismo lado: los círculos salen como huevos inclinados igual, las líneas largas se abomban hacia fuera, un lado de lo simétrico siempre queda más pequeño. Eso no se ve en una nota. Lo que no dibujaste también queda marcado, y eso suele ser problema de mirar, no de pulso.

Los quince dibujos se hicieron para esta página, y en su lugar puedes cargar una imagen tuya. Esa imagen no sale del navegador: se abre desde tus archivos y se pinta aquí. En esta herramienta no hay subida, no hace falta cuenta y no se envía nada a ningún sitio, tampoco la imagen que guardas al final.

Preguntas frecuentes

¿Se sube mi imagen a algún sitio?
No. Si cargas una imagen de tu dispositivo, el navegador la abre directamente desde tus archivos y la pinta en esta página: aquí no hay subida y no se envía nada. Con la imagen que guardas al final pasa lo mismo, se monta en esta pestaña, en tu equipo.
¿Por qué no hay puntuación con mi propia imagen?
Porque sería una suposición. Los dibujos incluidos están guardados como líneas, así que tu trazo se puede medir contra el de verdad. Tu imagen, para el navegador, solo son píxeles, y un porcentaje calculado a ojo se parece demasiado a uno bien calculado. La superposición sí te sigue enseñando la diferencia.
¿Cómo se calcula el parecido?
Los dos dibujos se convierten en puntos repartidos a distancias iguales y se comparan en los dos sentidos: cuánto del original cubrieron tus líneas y cuánto de lo que dibujaste cayó encima del original. Así no hay atajo que valga: garabatear lo cubre todo y no acierta nada, y una sola línea perfecta acierta pero apenas cubre.
¿Calcar sirve de verdad para aprender a dibujar?
Por sí solo, poco: entrena el movimiento de la mano y le quita el trabajo al ojo, que es justo lo que hace falta ante una hoja en blanco. Sirve mucho como primera mitad de una pareja: calcas, lo dibujas enseguida sin calco y comparas. Que la superposición te diga qué líneas se desviaron es la parte que no puedes hacer tú solo.
¿Hace falta tableta gráfica o cuenta?
Ninguna de las dos. Funciona en una pestaña del navegador con el ratón, el dedo o un lápiz, y no hay nada que instalar ni ningún registro. En el móvil va bien: la zona de dibujo mantiene las mismas proporciones en cualquier pantalla, así que un dibujo hecho en el móvil se puntúa igual que uno hecho en el portátil.